"Así lloren los oligarcas", dijo el presidente Bolivariano en uno de sus discursos antes del cese de la emisión de RCTV (Radio Caracas Televisión), dando a entender que su decisión era de carácter irrevocable, pase lo que pase. Y se desató la tormenta.
Era de esperarse, la única televisora de oposición en la señal abierta era sacada del aire al no renovársele la licencia, por ser acusada de "golpista". El hecho ha terminado por polarizar opiniones no sólo en Venezuela, sino en todo Latinoamérica, en donde el fantasma de los Dictadores autócratas y violadores de la libertad de expresión pareciera que vuelve a la vida, encarnado en Chávez Frías.
Organizaciones internacionales como la OEA y la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) se han pronunciado al respecto, criticando la actitud del Presidente Venezolano. Los medios y asociaciones peruanas de radio y televisión también se han mostrado en contra del corte de la señal de RCTV, argumentando que es un agravio contra la libertad de expresión.
A favor de Chávez están los medios venezolanos (controlados en su mayoría por el estado), como la televisora Telesur, que acepta abiertamente su proceder y celebra la aparición de una "Televisión de servicio público, ya definida como Televisora Venezolana Social". Y es que una orden del poder judicial(también manejado por Chávez) permite el uso de los equipos de RCTV por parte del estado para poder lanzar al aire una nueva emisora que ocupe el lugar que ocupó durante 53 años la privada RCTV. Asimismo, Telesur afirma que la mayoría de Venezolanos aprueba el actuar de su Presidente (algo un poco difícil de creer, cuando una encuesta reciente indica que el 80% de venezolanos lo desaprueba)
El meollo del asunto es, entonces, si la decisión de Chávez de no renovarle la licencia a la única televisora opositora de señal abierta va en contra de la libertad de expresión o no. Pero antes de definir una postura respecto al tema, debemos hacer un poco de memoria y recordar lo que significa "libertad de expresión".
En su sentido más llano, libertad de expresión es el derecho fundamental que tiene una persona para expresar ideas libremente y, por lo tanto, sin censura. Partiendo de eso, ya que no se le renueva la licencia a RCTV por ser una emisora de carácter "golpista", es decir, por incitar posiciones radicales en contra del gobierno de turno; podría pensarse que Chávez está dando un paso más en su camino a convertirse en un dictador "fantasma" de los que hablábamos al principio.
Al estar todas las televisoras de señal abierta controladas por el gobierno, las personas de los estratos más bajos venezolanos (los que no tienen ni cable ni Internet) son influenciados directamente por propaganda pro-chavista, y no pueden acceder a otros puntos de vista (no tan amigos del gobierno).
Hoy, Chávez advirtió a otra emisora televisiva, Globovisión, que de seguir alentando discursos "magnicidas", correría la misma suerte que RCTV. El Presidente Bolivariano no duda en poner mano dura frente a quienes van en contra de la revolución venezolana, sin tener en cuenta las reacciones que estas decisiones puedan provocar en el pueblo, que se ha volcado a las calles para protestar contra las actitudes dictatoriales.
Dispénseme la parcialidad con la que trato el asunto, pero es que aún están frescos en mi memoria los recuerdos de la dictadura de nuestro prófugo ex-presidente Fujimori, quien arguyendo diversos motivos se apropió de los medios de comunicación de señal abierta, con el propósito de difundir propaganda a favor de su gobierno. Los recuerdos aún están frescos, y no podré jamás estar a favor de un régimen que busca la misma forma de influenciar a través de los medios como lo hizo Fujimori (así como tantos otros dictadores) en su época.
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